9/3/09

El Phynoplessian


Recuerdo de cuando yo dibujaba
(ahora lo tiene mi mamá)
Año 2004
Los Phynoplessian son seres extraterrestres mitad fuego y mitad números imaginarios. Estas existencias son consideradas las más desconsideradas del universo. Todo lo que tocan lo transforman en llamas. Y no consultan. Viven en desierto, porque no evitan tocar la tierra; respiran fuego, porque ninguna otra cosa les rodea. Su hábitat son las eternas llamas, que consumen, que consumen, que consumen y consumen.


En un ignorante intento, un terrícola no-periodista en el año 2004, escribió:
"... han sido vistas cerca a ciertos objetos trans-neptunianos, específicamente... Plutón. Los Phynoplessians, seres un cuarto equinos, cuarto vampiros, cuarto árboles, un cuarto números imaginarios, han decidido posarse sobre Neptuno y convertir sus grandes mares eternos en grandes llamaradas. No es la primera vez que sucede, los Phynoplessians se han caracterizado por ser animales sumamente desconsiderados. Algunos mamíferos espaciales, conscientes de la problemática espacio-social que ha aquejado a nuestra vía lactosa estos últimos milenios, han decidido comenzar una campaña llamada "DON'T BURN MY PLANET" (en inglés, porque así es más bacán). La campaña busca crear una alianza cósmica en contra de las políticas ardientes de los Phynoplessians, para así poder detener una vez por todas a estos hermosos y tiranos animales. Algunos gorilas de Saturno, con la idea de ayudar en la campaña, han realizado una serie de eventos (conciertos, obras de teatro, guerras, etc) para recolectar misiles anti-materia, los cuales serían usados para una eventual guerra entre phynoplessians y mamíferos."


Sin embargo, estudios recientes, que datan de hace miles de años, han demostrado que los Phynoplessians son seres multicolores que SÍ tienen sentimientos.


Pronto más noticias,
pronto más,
pronto,
brontosaurios,
más noticias.

La droga...
... es complicada.


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Sí.
La verdad es que en la fábrica de muñecas y juguetes varios se encargaron de extraer las almas de los niños muertos. De esa manera sus padres se sentirían menos solitarios, porque a pesar de habitar un cuerpo diferente, la esencia seguiría siendo la misma, y sin ningún cambio hacia la adultez. Pero las almas se agotaron y se me ocurrió justo pasar por la máquina que se encargaba de tal trabajo. Por eso, tuve que construirme un alma, inventarla de la nada, y así es como estoy ahora.

Ahora.

Las drogas.
Las complicaciones.
Los besitos.

Uno para ti Felipin pirin pin

Anónimo dijo...

Felisaurio

Lluvia dijo...

Escribes muy bonito... has pensado en escribir cuentos?

Fran dijo...

Me gusta que estén hechos de números

Lluvia dijo...

Que pena lo de tus cuentos. A mi me paso algo parecido, porque los tenia todos en el compu, que se echo a perder y se borro con todo lo que yo habia escrito... Por suerte tenia la copia impresa de varios.